Lo que nadie te dijo si estás cansada de todo

Fatiga

Cansada de todo suena a letra de una canción, a libro de autoayuda, a poema contemporáneo nihilista, a fatalidad casi… Nos remite a un estado que va más allá de lo físico y mental para insertarse en lo espiritual. Y, además, es así: cansada y no cansado. El adjetivo caracteriza a la mujer occidental contemporánea.  ¿Por qué?¿Qué ha pasado? ¿Qué hay detrás de este estado que no remite con el descanso? ¿Qué te sucede que has perdido la actitud positiva? Vamos por partes.

Si lo que te define es la expresión cansada de todo, tu problemática no se encuentra en lo físico

Porque una cosa es el agotamiento por razones externas y otra ese sentimiento profundo que va más allá de razones aparentes. Podrás encontrar en la web mil y un artículos que te dicen que quizás no duermas bien o que te acuestes muy tarde, que fumes, que te tomes una copa de vino… Que no haces deporte o que comes demasiada grasa. Vale que un desayuno saludable te va a ayudar a afrontar el día con vitalidad. Pero eso no es suficiente. No consiste en hacer cosas. Más bien necesitas mirar, parar y escuchar. 

¿Estás cansada de todo porque te cuesta un mundo cuadrar tu vida?

Levantarse corriendo cuando aún no ha amanecido, preparar los peques, ir al trabajo, lidiar con la ansiedad laboral, gestionar toda la logística de la familia… ¿Has pensado en el ritmo de vida que llevas? ¿En todas las horas que das? ¿Te das cuenta que todo lo haces corriendo? Los psicólogos y terapeutas alertan de que hay un número creciente de madres de familia agotadas porque tienen que conciliar trabajo, hogar y… agenda. Esto es, sus cabezas no paran porque están constantemente pensando en la comida que falta en el frigorífico, en los cumpleaños de los peques, en cómo cuadrar con una extraescolar cuando se está en un atasco, en la factura de la luz que se quedó atrás, en los calcetines o pijamas que faltan…

Este cansada de todo se produce sencillamente porque se está en todo, en todo tiempo y… siempre. El agotamiento llega, sencillamente, por desgaste. La logística requiere un esfuerzo importante y, además, como son muchas piezas las que hay que encajar en el puzzle, en cuanto algo se cae, llega el caos. Que, además, hay que atender. 

¿Te has preguntado si ese cansada de todo se debe a un estado de infelicidad? 

Que una cosa es llevar las neuronas al límite pero con gusto (cuando estamos al servicio feliz de nuestra familia) y otra muy distinta que nuestro corazón no se encuentre en el latido de la felicidad. ¿Te has preguntado eso? La ansiedad generalizada causa un estrés muy desgastante que, a veces, se deja resbalar por el camino de la depresión. Sin llegar a este extremo tan grave (por si la infelicidad no fuera suficiente), quizás estes cansada de todo porque eso que haces a diario no te llena lo suficiente.

Cuando el trabajo se lleva con pasión no pesa. Si te dedicas a algo que realmente te gusta, sientes que estás dando al mundo los dones para los que viniste a servir a la sociedad. La realización profesional de aquello que fluye, que sentimos que es lo nuestro, que forma parte de los sueños no llevan a ese cansada de todo que traemos hoy. Ni que decir tiene que no eres de piedra ni de hierro y que el agotamiento es de otro tipo. Es uno que no se corresponde que esa afirmación. 

Cuando el cansada de todo llega por una vida personal no dichosa

Y no solo se produce en el plano profesional también podemos sentirnos con este agobio y ansiedad. ¡Que no hace falta que tengas un trabajo demandante para estar en esa tristeza tan especial! ¿Por qué? ¿Acaso llevas una vida familiar que no es la deseada? ¿Sientes que no tienes libertad y que todos son obligaciones sin la contrapartida feliz? ¿Sufres porque no te sientes correspondida? Al margen de alimentación, hábitos de vida e, incluso, adicciones, la fatiga general y cronificada en el tiempo, también se da cuando sentimos que estamos en unos zapatos que no calzan bien. Y esa sensación puede ser difusa, generalizada, contra el universo entero o localizada aunque no focalizada del todo.  

¿Acaso estás cargando con piedras del pasado? En este caso es normal que estés cansada de todo

Vamos con más preguntas y entiéndelas por favor como un deseo de ayudarte. Es el objetivo de Dear Coach y de todos los terapeutas que lo forman y conforman. El cansancio también se observa en niños pequeños o personas muy jóvenes que (en esencia) deberían estar repletas de fuerza, alegría, energía y vitalidad. No vamos a echar mano de estadísticas tristes (ansiedad infantil, suicidios de adolescentes, depresión en personas muy jóvenes) por ahora. ¿Te atreves a mirar hacia ti, hacia tu interior, hacia las expectativas puestas por tu familia? Reconocemos que es un ejercicio solo apto para valientes. Sin embargo, en ocasiones, es el único posible para dejar esa muletilla de cansada de todo y sustituirla por la de feliz en el camino que he escogido. Y esto por solo poner un ejemplo.

Reconocemos que en este caso (en el que puedes intuir que hay un conflicto del pasado no resuelto) no vas a poder, en soledad, lidiar con él. En estos casos, sí o sí, vas a necesitar ayudar profesional que investigue qué pasó con tu energía y vitalidad. ¿Qué ocurrió para que nada más empieces la jornada sientas como una pesada losa sobre tus hombros? En estos casos, busca un terapeuta experto. Si tienes dudas, pregúntanos que hemos dejado la casilla comentarios abierta. 

¿Qué hacer para eliminar este estado de cansancio constante? 

Cualquier malestar que tengamos pasa por mirarnos al interior. No hemos encontrado otro camino. Cualquier otro consejo que te podamos dar (deporte, relajación, mindfulness, ocio saludable, alimentación consciente…) pasar por vernos reflejado en el espejo de nuestra alma. Allí habitan nuestros miedos, expectativas ajenas, dolor psíquico enquistado, duelos no resueltos, pérdidas que se llevaron un trocito de nuestra alegría… Lo reconocemos. Todo aquello que no queremos mirar cara a cara (porque duele) está escondido bajo llave en un rincón de nuestra alma. Es necesario sacarlo a la luz como sea. 

La buena noticia es que muy cerquita de donde se encuentra este padecer que te lleva a gritar al viento que estás cansada de todo también están las llaves que abren todas las ventanas de par en par. Con ellas permitirás que tu mundo interior se renueve, se refresque y se vitalice así al extremo. 

No es fácil. Es complicado recorrer este camino sin ayuda. Recuerda que estás ahora en el camino correcto y que la vida hermosa que se nos ha dado es para vivirla en plenitud y no desperdiciarla con cansancio y queja. 

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