Cómo se produce el maltrato psicológico

Violencia psicológica

Esa es la pregunta que se hacen muchas personas que han sufrido esta barbaridad. Desde fuera pudiera parecer que la víctima permite estos hechos tan terribles y que es muy fácil escapar. Lamentablemente no es tan fácil. Es sencillo para alguien que no ha sido reducido anímicamente de esta manera. Para quien está bajo este yugo terrible es complejo. Vamos por partes entendiendo el mecanismo. ¿Por qué? Para no caer en el maltrato psicológico en primera instancia. Y, en segunda, aunque podríamos poner más, para sostener a quien se ha visto sometido a estas humillaciones y robos del alma. 

¿Cómo se produce el maltrato psicológico y quienes suelen ser las víctimas?

Esta violencia tan terrible que anula la personalidad y la voluntad de las personas se produce en todos los ámbitos de la vida. Sin embargo, es en el entorno del hogar donde se da con más frecuencia y estira sus tentáculos más letales. ¿Por qué? Porque es más difícil desligar lo que se supone debe ser amor y cuidado de esta violencia silenciosa. 

Se hace mucho hincapié en el ejercido dentro de la pareja (especialmente en el referente a la violencia de género) y, en ocasiones, obviamos otros más graves aún. Son esos casos en los que las víctimas son ancianos vulnerables o, peor aún, niños que son maltratados por sus progenitores. Aquí se produce un efecto atroz ya que los pequeños tienen como único modelo esa dinámica familiar donde no son tenidos en cuenta para absolutamente nada. Son casos en los que padres, madres o familiares adultos se burlan de los deseos y/o “defectos” de los pequeños. Se les humilla y se les golpea en lo más profundo del alma. Estos niños crecen con carencias afectivas que los hacen presas propiciatorias para ser objetos de maltrato en la vida adulta. 

Las víctimas adultas del maltrato psicológico

Si bien los niños que ya han crecido pueden caer con más facilidad en maltrato psicológico y/o físico en la vida adulta, no es necesario haberlo sufrido en la niñez para entrar en esta dinámica. Si algo caracteriza a los pequeños con hogares disfuncionales (por las razones que sean) es que crecen con una autoestima tan baja que creen que todo lo malo que les sucede es por su culpa. Van por la vida con indefesión aprendida. Esto es, han llegado a interiorizar que nada pueden hacer para cambiar la situación a su alrededor. 

Sin llegar a estos extremos, una persona puede ser víctima de maltrato simplemente porque se encuentre en un mal momento en su vida con la autoestima dañada o, peor aún, en el infierno de una depresión. La autovaloración por las circunstancias que sean (crisis personal, pérdida de referentes, despido laboral, soledad no desea, separaciones traumáticas…) está dañada y es en ese preciso momento cuando entra en la vibración del maltratador.  A partir de aquí todo se volverá una espiral de derrota espiritual de la que es difícil salir. Eso sí, con la debida ayuda se supera esta situación y, en algunos casos, con mayor fortaleza. En Dear Coach tenemos un buen puñado de programas terapéuticos que abordan los conflictos generados por maltrato psicológico. 

El maltrato psicológico y psicopatía

Porque lo normal en este tipo de violencia que se ejerce sobre personas cercanas es encontrarse (al otro lado) con un perfil narcisista y/o claramente psicopático. Mientras el primero carece de la empatía para ponerse en el lugar del otro y el mundo al completo gira a su alrededor, el segundo da un paso más allá. Y ese paso es siempre el hecho de vampirirzar al otro, de absorber todas las cualidades que el otro posee. Llega al extremo de dejarla exhausta y de hundirla tanto en el lodo anímico que la otra persona (la víctima) le es difícil hasta identificar lo que le ocurre. 

Un acercamiento al psicópata

Este tipo de individuos están tan enredados con venenos del pasado que solo encuentran satisfacción en el uso del otro como objeto. No son capaces de ver al que está en frente como una persona con sentimientos y con necesidades del alma (también físicas). Por eso, es tan difícil modificar estas situaciones de maltrato psicológico en el ámbito de las relaciones personales. Ya hay terapeutas que solo se centran en las víctimas, en empoderarlas para que salgan adelante, y dan por perdida cualquier terapia de rehabilitación del maltratador. En Dear Coach tenemos terapeutas especializados en conflictos familiares que van a detectar enseguida si se está dando esta circunstancia dentro del ámbito del hogar. 

Las primeras fases del maltrato psicológico, clave para entenderlo

Pero, ¿cómo puede llegar alguien a consentir algo así en su persona? Si nos atenemos a los niños pequeños, los más vulnerables, ellos no tienen otra opción. Crecemos y nos fortalecemos por imitación. Si en ese proceso de desarrollo personal, un miembro adulto de la familia nos trata con indignidad, indiferencia o desprecio vamos a interiorizar que es eso lo que nos merecemos. Esos pequeños desarrollan un sentido de culpa muy amplio y crecen creyendo que todo lo malo que sucede a su alrededor ha sido provocado por ellos. También se abren a la vida con una inseguridad extrema, ya que no tienen un patrón de conducta aprendido que le sirva de sostén. 

En las personas adultas el proceso es diferente. El maltratador, en los primeras etapas, se va a mimetizar con la víctima. Se las arreglará para saberlo todo de ella, para conocer todos sus íntimos sentimientos, deseos e inseguridades. Actúa como un lobo con la piel de cordero. La víctima creerá que está ante la persona ansiada, ante esa pareja que se interesa por ella, el amigo atento o el compañero solícito. Abrirá su alma en canal con sus luces y sombras (las mismas que todos tenemos). Sin embargo, el otro ya ha trazado su plan y ahora mismo está sencillamente recabando datos. No ama ni se preocupa de verdad, ya que en estos perfiles no se da esta maravillosa vibración tal como la entendemos el común de los mortales. 

¿Cómo se va desarrollando las siguientes fases de maltrato psicológico? 

La víctima cae rendida ante el otro. Ve por el otro. Siente por el otro. Todo su deseo es unirse y fundirse. Y aquí nos encontramos también con el problema de lo estereotipos culturales del amor romántico o de la fusión entre pares en el caso de la amistad. Se siente feliz y cree que ya no necesita ningún otro don del mundo. 

El otro sigue su plan previamente establecido y va minando la moral de la víctima poco a poco. Al principio serán pequeñas cosas, comentarios -aparentemente- sin importancia que va reduciendo aún más la baja autoestima de quien ha caído en estas redes. La inteligencia emocional de la que pudiera hacer gala queda totalmente anulada. Aparecerá como el salvador, el único, el perfecto y poco a poco irá echando negrura sobre las distintas capas del alma. Así el otro se verá totalmente asfixiado en una sombra que no sabe de dónde proviene ni a qué es debido. 

Cuando el maltrato psicológico ha hecho su labor

Así se irá espesando aún más este ambiente de dolor psíquico, culpa generalizada, afán de complacer, ninguneo de las propias necesidades y sentimientos… hasta llegar a la anulación de la persona. Esta puede ser tal que, a veces, se detecta un maltrato psicológico porque la víctima ha llegado con una depresión grave o porque, sencillamente, ha dado un paso más allá y ha tomado la opción del suicidio. 

En este pozo estrecho y asfixiante no se tiene claridad para ver lo que pasa. Solo se puede tomar acción desde fuera pero este mecanismo se hace difícil. En primer lugar, porque la persona afectada ha ido perdiendo todos los vínculos amorosos que les mantenían unidos a la alegría. Y eso sin contar que pudiéramos estar ante un niño que no ha conocido otra vida. Además se da la situación de que los maltratadores (con perfiles psicopáticos recordemos) se afanan en dar (de cara a la galería) una visión idealizada de sí mismos. 

Del maltratador a la libertad

Los psicópatas no se presentan ante la sociedad con las contradicciones propias del ser humano. Por supuesto que en esto, como todo en la vida, hay grados. Se afanan por dar un perfil “perfecto” de persona preocupada y ocupada de los que están a su alrededor. Los demás se asombran de que ese individuo (hombre o mujer) encantador y educado, tenga una sombra tan oscura que haya sido capaz de robar el alma a otra persona.

La persona que ha sufrido esta injuria necesitará de terapia personalizada y constante para retomar la alegría que tuvo, la autoestima que le pertenece y la vida que se le ha dado como don para disfrutarla al máximo. 

Sabemos que es compleja la salida pero nunca imposible. Solo necesitas una mano amiga y experta que te ayude a tirar del hilo de este laberinto.

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