Terapia de parejas para cinco situaciones de crisis

¿Cuándo es aconsejable asistir a terapia de pareja? A veces no hay que esperar a que los conflictos sean tan cotidianos que amenace con romper la pareja.

Conflictos de pareja

Y vamos a coger el número seis porque en psicología se considera que es el de la indefinición. Si cualquier persona, en su camino de crecimiento espiritual va en la búsqueda de la serenidad y la felicidad, cuando se trata de la pareja todo puede complicarse. Y no es porque vayamos a “acabar mal” sino porque tenemos que barajar múltiples factores y dos personalidades diferentes (que siempre lo somos). Las circunstancias serán ante la terapia de parejas tan infinitas como es el alma humana que, al fin y al cabo, de eso se trata. Eso no quita para que podemos hacer una pequeña clasificación por si te sientes identificado con alguna.  Recuerda que los contratiempos de pareja pueden desencadenar en problemas más graves como una depresión. Por eso es importante atajarlos cuanto antes.

1.- Cuando la apatía se instala en el sofá puede venir bien una terapia de pareja

Los años de pasión pasaron. El trabajo y las responsabilidades quizás nos lleve a una rutina diaria poco satisfactoria. La pereza y la apatía nos pueden envolver. Y aquí radica el peligro de perder la alegría (con o sin pareja). En este caso, hay quienes se niegan a dar por terminada la relación por los motivos que sean.  Se hace difícil una transformación en lo personal que redunde para bien en la pareja. Y ambos acordáis que, aunque no es la situación ideal, no queréis dar por terminada la relación.

Cómo solucionar

En este caso, una buena terapia de pareja con un experto puede dar luz sobre el camino a seguir. Con el día a día lo mismo no valoramos las pequeñas cosas, los gestos que se repiten pero están llenos de amor, las posibilidades de dicha del camino juntos… Y siempre recordando que este puede andarse de múltiples maneras de manera plena.

2.- Cuando ambos sienten que falla la comunicación

Es uno de los motivos más demandados en la terapia de parejas. La comunicación, las palabras y también los gestos, son el pegamento que nos une. Desafortunadamente, no nos enseñan a expresar lo que sentimos con asertividad; esto es, haciendo ver aquello que nos duele, nos interesa, nos gusta o nos motiva sin hacer daño al otro. Por desconocimiento las más de las veces buena parte de las parejas que se encuentran en un momento crucial de la relación sienten que el otro no los entiende. El asunto puede ser en las dos direcciones o solo en una.

Cómo solucionar

En cualquier caso, si ambos están decididos a dar un paso hacia la transformación, es recomendable asistir a terapia de pareja. ¿Por qué? Porque, sencillamente un buen coach o psicólogo nos va a dar herramientas para, por nosotros mismos, solventar esos contratiempos en la comunicación.

3.- Ante una situación de crisis es imprescindible ir a terapia de pareja

Y no dejarse ofuscar por los sentimientos (del cariz que sean) del momento. Estas situaciones pueden ser de cualquier tipo y no nos vamos a poner a enumerar (infidelidades, abandonos, desplantes…) Llegados a este punto nos encontramos que, al menos, un miembro de la pareja se siente vulnerado, herido y/o vejado. Si queda un rayito del amor que os alumbró es una buena idea utilizarlo para intentar reparar esa herida con una terapia de pareja.

Cómo solucionar

Si, al final, decidís que no vais a seguir caminando juntos por la vida, es fundamental encontrar métodos para no abonar el corazón con rencor, picos de odio o deseos de venganza.

4.- Cuando uno de los miembros se encuentra ausente en la terapia de pareja

A veces, hay quienes acuden a terapia en soledad tras una separación. El vínculo se ha roto. Ese camino que se creía que iba a ser infinito ya no sigue su curso. Eso no quita, que de manera individual, nos merezcamos llenarnos de amor de nuevo. Y no me refiero a otra pareja. Más bien, hay que fortalecer las grietas que se hayan generado en nuestra autoestima. Estas suelen aparecer cuando hay una separación (aunque sea por mutuo acuerdo) o un abandono del cariz que sea.

Cómo solucionar

A este tipo de terapia de pareja se puede acudir en soledad e, incluso, ambos miembros. Aunque el vínculo se haya roto y se esté de acuerdo en no volver a retomarlo el camino del perdón en todos los sentidos (también hacia uno mismo) es la mejor manera para iniciar rutas por separado.

5.- ¿Terapia de pareja en una separación o divorcio?

La terapia de pareja es de ayuda crucial cuando, por las razones que haya desencadenado una separación o un divorcio hay hijos de corta edad en común. No hay nada más demoledor para un pequeño que necesita a sus padres que estos estén constantemente culpándose del fracaso de la relación. En este caso, hay que hacer un esfuerzo mayor. Si no se tienen buenas herramientas comunicativas, una terapia de pareja nos va a ayudar a vivir esta situación de una forma más saludable.

Cómo solucionar

No se trata de acudir a consulta para volver a unir lo que ya habéis decidido que va a caminar por separado. Es otra cuestión. Se trata de llevar esa situación no de una manera civilizada (a veces tragándose sapos y culebras) sino de utilizar la asertividad para el bien común y de terceros.  

6.- Cuando no encuentras pareja, también es una buena idea ir a terapia de pareja

En soledad ¡claro está! Al día de hoy, bien entrado el siglo XXI, en Europa, hay buenos profesionales que te pueden ayudar a entender por qué estás en soledad si esta no es deseada. Hay quienes encadenan fracasos amorosos tras fracasos amorosos achacándolo a la mala suerte o a un destino inefable. Ni que decir tiene que no todas las circunstancias son las mismas, pero, en un porcentaje muy alto, los terapeutas se encuentran con personas con autoestimha muy baja.

Si la autovaloración no es la adecuada el peligro es ir cayendo una y otra vez en relaciones tóxicas o de poca calidad que nada aportan al espíritu humano.

Cómo solucionar

Por eso, un terapeuta de parejas te puede dar luz sobre lo que sucede en tu interior. Las herramientas que te va a aportar las podrá utilizar para cimentar una relación sana y, también, para que esa búsqueda (de la manera que sea) se constructiva.

Entonces, ¿Qué más puede hacer por ti una terapia de pareja?

El amor es el alimento más completo del espíritu humano. Y hablamos de amor entendido en su faceta más amplia y no solo el romántico de las películas. En este sentido, y ya terminamos, la terapia de pareja nos puede hacer ver que ponemos, a veces, expectativas irreales en el otro. Las relaciones, no hace falta decirlo, se construyen con el día a día, con felicidad y generosidad. Los avatares cotidianos, a veces, nos hacen olvidar lo evidente.

Y si te estás preguntando cómo resolver problemas de pareja, anótate generosidad y comunicación. Si trabajáis en este camino se diluirán poco a poco los problemas. Y, si no se consigue, en Dear Coach tenemos programas terapéuticos para parejas.

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